Anthony Sánchez
Diseñador de Alta Costura
Cuando una clienta recoge su vestido de alta costura en mi atelier, la conversación no termina en el diseño ni en el ajuste. Dedico los últimos minutos a explicarle exactamente cómo debe cuidar esa prenda que ha costado semanas de trabajo artesanal. Porque una prenda de alta costura, bien conservada, puede durar toda una vida e incluso convertirse en herencia.
La primera regla es universal pero constantemente ignorada: nunca cuelgues prendas pesadas por sus tirantes. Los vestidos de gala con bordados, encajes o apliques deben colgarse siempre por las costuras de la cintura, usando perchas acolchadas y anchas. Los tirantes finos de seda o tul se estiran con el peso del tiempo, deformando irreversiblemente la silueta.
El almacenamiento es el segundo pilar del cuidado. Las prendas de alta costura deben guardarse en fundas de algodón natural, nunca de plástico. El algodón permite que la prenda "respire", evitando la acumulación de humedad que daña los tejidos naturales y fomenta la aparición de polilla. Las fundas de plástico, aparentemente protectoras, crean un microclima dañino.
Para las piezas con bordados a mano, encaje o apliques de pedrería, recomiendo siempre almacenamiento plano cuando sea posible. Colgar un vestido bordado durante años puede hacer que los hilos se desgasten por fricción. Guardarlo doblado sobre papel de seda ácido-libre en un cajón amplio preserva tanto la estructura como los detalles artesanales.
La limpieza es donde más errores se cometen. El 90% de las prendas de alta costura nunca deberían lavarse en casa. No es exageración: es física textil. El agua corriente, los detergentes comerciales y el centrifugado de una lavadora destruyen fibras naturales delicadas, disuelven fijadores de pigmentos y deforman estructuras que requieren mantenerse exactas.
Siempre recomiendo lavado en seco profesional, pero incluso ahí hay matices. Busca tintorerías que tengan experiencia con prendas de lujo y pregúntales específicamente sobre su experiencia con sedas naturales, encajes y bordados. Un tintorero competente preguntará sobre manchas específicas, uso de la prenda y materiales antes de aceptar el encargo.
El aireado regular es una práctica subestimada pero crucial. Una vez al mes, saca tus prendas de alta costura del armario, déjalas respirar en un ambiente ventilado durante unas horas y luego vuelve a guardarlas. Este simple gesto previene olores, humedad acumulada y el deterioro causado por el reposo prolongado.
Finalmente, y esto es algo que comparto con todas mis clientas: las prendas de alta costura están diseñadas para ser usadas, no para ser museo. El mayor daño que puedes hacer a un vestido es dejarlo colgado sin estrenar durante años. Las fibras naturales necesitan movimiento, necesitan la temperatura del cuerpo, necesitan vivir. Úsalas con orgullo.
Anthony Sánchez
Diseñador de Alta Costura en Anthony Sánchez Couture. Atelier de alta costura artesanal en Barcelona desde 2017.